Vamos a comprender y entender estos tres conceptos básicos,
para poder aplicarlos y hablar correctamenten, en qué consiste cada uno.
¿Quiénes fueron los precursores de esta idea filosófica sobre
cómo proteger a nuestro planeta?
Fueron:
Dow Chemical o DuPont entre otras. Se debe a este grupo las famosas tres “R”
del movimiento: reducir, reutilizar, reciclar.
Entonces,
¿En qué consiste reducir?
Reducir,
evitar, minimizar, sostener, limitar, detener, el consumo de recursos, el uso
de energía, las emisiones y los residuos.
Entendiendo
lo primero, vamos a comprender:
¿En
qué cosiste reutilizar?
Reutilizar
productos que, una vez finalizada su vida útil, no se conviertan en basura
inútil, sino que puedan ser devueltos al suelo para que se descompongan y se
conviertan en alimentos para plantas y animales y en nutrientes para la tierra;
o, en caso contrario, que puedan ser reincorporados a los ciclos industriales
para proporcionar materias primas de alta calidad para nuevos productos.
Materiales por valor de miles de millones, incluso de billones de dinero (€, $, etc.), recuperados anualmente para usos humanos y naturales.
Materiales por valor de miles de millones, incluso de billones de dinero (€, $, etc.), recuperados anualmente para usos humanos y naturales.
El
precio por “reutilizar residuos” por parte de algunas industrias es encomiable,
pero no evita la propia toxicidad de los mismos durante su manipulación. En
muchos casos, esta “reutilización” tan sólo sirve para trasladar el problema de
un sitio a otro.
Ahí tenemos la “compra venta de emisiones”
propuesta por el propio Protocolo de Kioto, no hacemos más que legalizar
licencias para dañar. Este permiso puede autorizar que una papelera en el
sudeste asiático pueda verter productos clorados a las aguas, provocar
enfermedades a la población local y destruir los ecosistemas, estando dentro de
la legalidad.
Ahora,
cómo funciona la parte más compleja:
¿En qué consiste el reciclaje?
Compramos, separamos y tiramos a donde nos dicen. Consiste
en la transformación de las formas y presentaciones habituales de los objetos,
como, cartón, papel, latón, vidrio, algunos plásticos y residuos orgánicos, en
materias primas que la industria de manufactura puede utilizar de nuevo.
El reciclaje, para entendernos mejor, comienza con la
separación de la basura y después se vuelven a hacer nuevas cosas con lo que se
recicla. Aunque todavía se piensa que se desperdicia mucha energía y contamina,
para llevar esto acabo. Esta tarea valdría la pena si todos pudieran ayudar y evitar
en la medida de lo posible, manipularlos y comprar nuevos materiales para volver a utilizarlos.
¿Qué es lo que ocurre para que dé lugar al reciclaje?
Vamos a enfocarlo con un ejemplo:
1º Compramos una nevera. Acto muy sencillo.
2º Entra en nuestra vivienda. Con embalajes (cartón, plástico
de burbujas, cinta adhesiva, poliestireno, espuma de EPE, precinto de
seguridad, etc.).
3º Desembalamos la nevera, esperamos a que el gas se
estabilice y enchufamos a la corriente eléctrica. Aparentemente, solo queda tirar
o guardar durante el período que nos proporcione la seguridad de garantía, de
que el electrodoméstico funcione correctamente.
Es aquí, cuando empieza el reciclaje:
¿Dónde los llevaré, qué puedo reciclar y cómo lo haré?
¿Existen contenedores, para todos estos materiales de
embalaje de esta simple nevera?
Sí. Existen contenedores destinados a cartón.
Sí. Existen contenedores destinados a plástico.
Sí. Existen empresas sin ánimo de lucro que se encargan de
gestionar éste reciclaje que acabamos de realizar.
La pregunta es ¿De estos materiales, podré reutilizar algo,
antes de reciclarlos? ¿Tendré espacio para aprovisionarme a corto o, largo
plazo? Es decir, un lugar, dónde almacenarlos hasta que tenga alguna utilidad
para mí.
Vamos a suponer, de que la nevera está en funcionamiento.
También, vamos a suponer, de que hemos avanzado en el tiempo, y que han pasado
ocho años. Vamos a suponer, de que la nevera está en estado de obsolescencia,
es decir, que ha dicho, hasta aquí os refrigero el género perecedero.
Compramos una nevera nueva. Pero surge la pregunta:
¿Qué hago con esta nevera? ¿Puedo reciclar algo de ella?
¿Puedo almacenar alguna parte?
¿No, o, Sí? Esa es la cuestión.
Vamos a suponer, de que no se quiere reciclar en casa ni reutilizar ningún elemento de la nevera.
¿Entonces,
qué hago?
Existen puntos limpios a los que se puede llevar la nevera,
para que estos hagan la gestión documental ante el Organismo de Medioambiente.
Y rendir cuentas a las fundaciones. Y estas últimas, a las industrias.
Estos puntos limpios son de uso gratuito con contenedores especiales donde
se almacenan los residuos domésticos que
por su composición tóxica no deben mezclarse con el resto de basura.
Todos los puntos limpios no aceptan cualquier tipo de
material. Las pilas, medicamentos, electrodomésticos y material electrónico son
los más habituales.
- pilas y baterías
- electrodomésticos y material electrónico
- pinturas y acumuladores
- aceites de cocina
- aceites de motor
- lámparas fluorescentes y halógenos
- productos químicos
- aerosoles
- medicamentos
- muebles
- ropa, calzado y textil en general
- maderas.
- escombros y chatarras.
- electrodomésticos y material electrónico
- pinturas y acumuladores
- aceites de cocina
- aceites de motor
- lámparas fluorescentes y halógenos
- productos químicos
- aerosoles
- medicamentos
- muebles
- ropa, calzado y textil en general
- maderas.
- escombros y chatarras.
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